martes, 28 de abril de 2015

Praga, cerveza y slow food


Me paso la vida viajando y eso que no salgo tanto,  ja ja ja ja, ahora os explicaré por qué. Para mí un viaje comienza cuando en una conversación surge un lugar que nos gustaría visitar. Desde ese momento empiezo a imaginarme el sitio, luego me documento y empiezo a planificarlo...
Esto suele ser unos 2 o 3 meses antes del viaje en sí. Así que, antes de coger el avión en esta casa ya se está viajando en cierto modo, una vez en el lugar ya es otra cosa, y por último, cuando vuelves y empiezas a ver fotos y comentar las anécdotas sigues viajando de otra manera. Todo eso es viajar.
En este caso estoy viajando mentalmente a Praga, seguramente este verano nos dejemos caer por la República Checa.  Imagen: Puente Carlos (Praga)



Todos mis viajes se basan en dos pilares: la gastronomía y la cultura (museos, plazas, parques...).
En el año 2014 se sabe que China fue el primer consumidor mundial de cerveza en general, pero si nos referimos a consumo per cápita en el nº 1 del ranking está la República Checa por delante de Alemania y Austria, por vigésimo segundo año consecutivo. A menos de 100 km de Praga se encuentra la ciudad de Pilsen. Aquí tiene origen la elaboración de la  Pilsener (o Pilsner), un tipo de cerveza pale lager.
Según organice el viaje haremos o no una visita a esta ciudad que es la segunda  más grande de la región de  Bohemia después de Praga.


En definitiva, quiero compartir con vosotros esta cervecería-restaurante que hoy trasteando por la red me he encontrado con muy buenas críticas en general.
"LOKAL" es una cadena que está actualmente de moda en Praga (Imagen 1: Buffet de "Lokal") donde puedes comer por unos 12 € y las pintas cuestan 1´50€, o sea 42 CZK (coronas checas o Korunas). 
Y es que aunque la República Checa es país miembro de la Comunidad Europea, no lo es de la Eurozona, por tanto no tienen al euro como moneda oficial. [Aproximadamente 1 € son 25 coronas]
En "Lokal" te sirven la cerveza de la fábrica Pilsner Urquell sin pasteurizar y directamente de los tanques que véis en la foto de arriba. La estancia es austera, con techos abovedados y mucha madera. Tienen en toda la ciudad 5 cervecerías repartidas, en las que también tienes la opción del take-away, tienen menú del día y de noche, y se aconseja reservar. Así que si deseas hacer un poco de slow food, éste es uno de esos sitios encantadores que yo llamo "gastrocool".
NOTA: Slow food (comida lenta) es un movimiento que nació en Italia a finales de los 80 con la filosofía de unir el placer y el conocimiento. Esta movimiento siempre ha sido representado por el caracol y su lentitud.
Hasta pronto! Saludos.



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