viernes, 3 de junio de 2016

New York de lujo no solo para ricos


Tras seis años de mi viaje a New York ya era hora de que le dedicara un artículo a tres lugares que jamás olvidarás...
Como buena foodie antes de viajar me documento, y normalmente en demasía si es sobre hoteles y restaurantes. Os voy a hablar de tres lugares muy especiales, uno para desayunar, otro para comer y como no, otro para cenar en la ciudad que nunca duerme. Eso sí, dependiendo de tu presupuesto para el viaje combinarás estos sitios con "delis" como hacíamos nosotros, y así compensábamos. El rango de precios del que hablamos es de 35 a 55 dólares por persona, asÍ que tratándose de NYC y de sitios de película no me parecieron precios desorbitados para la calidad-precio. Además si has cruzado el charco algún capricho te podrás dar, jajajaja... Sobre todo os hago estas tres recomendaciones porque creemos que muchos sitios son aún más caros de lo que son, que solo los pueden pisar la alta alcurnia y nosotros mismos los descartamos por no tener la suficiente información.
Estos tres sitios son ideales dejarlos para el día que vas a Central Park ya que están cerca entre ellos. Eso sí, no olvides reservar con antelación mediante mail o por teléfono.


¿Sabías que puedes disfrutar de un desayuno bufet de película en el Hotel Plaza sin ser huésped del mismo? Pues sí, por 35 dólares puedes hacer un desayuno que ya sirve de almuerzo, y luego para comer puedes ir a cualquier puesto callejero a por un perrito caliente para compensar el bolsillo si es que tienes hambre.
De todas formas merece la pena pagar por un desayuno ese dinero por muchos motivos; el servicio es impecable, la cantidad y calidad del bufet es increíble, su decoración, su ubicación en la quinta Avenida y un sinfín de piropos que tendría. Y si eres cinéfilo no podrás dejar de pensar en Desayuno con diamantes mientras dure allí tu estancia...


Después del copioso y suculento desayuno es hora de pasear por Central Park, y acercarnos también al edificio Dakota, para más tarde hacer hambre e ir al Hotel Mandarín Oriental en la plaza de Colón (Columbus circle), el cual está entre la planta 35 y la 54 de este edificio que ofrece otros servicios.
Allí se sitúa el restaurante "The lobby lounge" , en la planta 35, con sillones comodísimos y mesas bajitas para una comida informal y con unas vistas a Central Park impresionantes (foto de arriba del todo) gracias a las cristaleras enormes que están pegadas a tu mesa.
Optamos por pedir unos bentos de dim sum variado acompañado de una rica guarnición, y unas burgers de ternera Wagyu. Aquí me tenéis que perdonar porque no he encontrado el tiquet, pero el rango de precios es del que arriba os hablaba.



Ahora tienes toda la tarde libre para ir de compras y seguir empapándote de esta ciudad única. Pero llegará la noche y el Oyster Bar te estará esperando con su ambientazo en la Grand Central Station (a 30 minutos a pie de Central Park). Jaleo, música y manteles de cuadro vichy rojo envuelven este local diáfano de techos abovedados. Eso sí, te enamorará solo si eres forofo del pescado y marisco, aunque algún plato de carne o vegetal tienen.
A diario llegan de diferentes países su especialidad, las ostras, además la carta de bebidas es igual o más extensa que la comida. Con gran variedad de cervezas internacionales y más de 250 marcas de vino es imposible que te vayas con sed.
En este caso salimos a 55 dólares per capita pidiendo para dos lo siguiente: una docena de ostras variadas, un plato principal por persona (zamburiñas y otro de gambas) acompañado de su guarnición y 2 Stella Artois para refrescarnos.



Buen provecho en la gran manzana, gastroamigos!
Estoy segura que estos tres sitios no te dejarán indiferente!
I LOVE NEW YORK!!! Hasta pronto!

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