jueves, 4 de agosto de 2016

Roma, la ciudad eterna




                                                             
    

Roma, uno de los destinos más populares para viajar y disfrutar de unos días inolvidables en la capital del Lacio. Os cuento nuestra experiencia basada en tres noches, y aunque vimos todo lo planificado nos hubiéramos quedado el doble de tiempo porque tiene tanto para ver que eres consciente que solo ves una pincelada. Si váis a viajar a Roma espero que esta guía os ayude a organizar vuestra escapada. Os aseguro que las rutas están muy estudiadas para no perder tiempo y así disfrutar de paseos sin estrés.



Llegamos domingo por la tarde y ya se respiraba el ambiente prenavideño porque eran principios de diciembre. Lo primero que hicimos fue dejar las maletas en el hotel e ir dirección al Circo Massimo para pasear por sus alrededores. Luego nos acercamos a la archiconocida Bocca della veritá, ubicada en la iglesia de Santa María en Cosmedin para hacernos la típica foto con la mano dentro de la boca.

Va anocheciendo y se puede respirar el romanticismo de esta ciudad cuando cruzas el río Tíber por el Puente palatino y llegas al barrio del Trastévere. Parece que sea un pueblo pequeñito dentro de la ciudad; la paz y el silencio que se respiraba por sus callejuelas y sus encantadoras casas te embrujan. Cerca de la plaza Garibaldi está el monte Gianicolo con su mirador (pero no fuimos porque era muy tarde y el cansancio era enorme, no pasa nada, luego os hablo de otro mirador).

Ya se hizo la hora de la cena y nos quedamos a cenar en este barrio romano que jamás olvidaremos.

Elegimos el Ristorante-Pizzeria Sette Oche in altalena en Via dei Salumi, 36; y acertamos de pleno. Encontramos lo que buscábamos, un sitio que no fuera nada lujoso, sino que reflejara en el fondo la humildad de un barrio antiguo, con una decoración sencilla y hogareña. Los aperitivos y la pasta estaban riquísimos y a un precio bastante considerable. De aquí me quedo con una anécdota: Estábamos nosotros solos en el comedor con un camarero y una chica que estaba sola sentada en una silla como esperando a alguien. Era una noche de domingo en invierno y no había nada de bullicio en el local, solo una agradable música de fondo. Después de servirnos el camarero la cena, se sentó al lado de esta chica italiana y empezó a recitarle en castellano el XV poema de Pablo Neruda ("me gustas cuando callas porque pareces ausente..."). La chica no entendía sus palabras, él nos miró al saber que éramos españoles y los tres nos sonreímos... Acabamos con una deliciosa tarta de chocolate en este acogedor restaurante y paseamos hasta el hotel. Era necesario descansar para empezar el día siguiente recuperados del madrugón y el vuelo.





Amanece el lunes y empezamos nuestra ruta con ya un día completo por delante, la cual estaba toda pensada para hacer andando y callejear por todo el corazón del centro de la ciudad eterna.Partimos desde la parada de metro Colosseo.

El primer paseo consta de la visita al Coliseo, Palatino, arco de Tito, arco de Constantino y el Foro romano.Desde el foro subes la escalinata para llegar al Campidoglio, en esta plaza se encuentra la figura ecuestre de Marco Aurelio y los museos capitolinos. Veremos aquí una réplica de la Loba capitolina.Bajando las escaleras que diseñó Miguel Ángel te encontrarás a la derecha el monumento a Victor Emmanuel y la columnata con una llama que nunca se apaga en la Plaza Venecia.Aprovecha porque muy cerca está la Columna trajana.

Después iremos dirección Via del Corso, una calle importante, y a mano derecha te asombrarás al ver la Fontana di Trevi adosada a un palacio.Nosotros quisimos disfrutar un rato de esta obra de arte y comimos en la misma plaza pizza al taglio.Después de comer te tomas un buen café tranquilamente para seguir la ruta más descansado. 





Dirígete hacia Via Condotti, la calle comercial más famosa, y llegarás a la Plaza de España con la Barcaccia de Bernini y la conocida escalinata. Hacia Via Beduino llegas a la plaza del Poppolo con un obelisco egipcio y dos iglesias gemelas.No te pierdas las vistas que hay desde el mirador de esta colina: Pincio.

Ya es hora de ir a hotel a descansar y ducharse para salir a cenar en la romántica Roma.



Amanece en martes y comenzamos por acercarnos al Panteón o Templo de Agripa donde está la tumba del pintor Rafael. No te pierdas una de las mejores heladerías de Roma con 101 sabores muy cerca del Mc´Donalds Panteón.

Ahora iremos a la Plaza Navona con sus tres fuentes, para más tarde cruzar un puente y llegar al Castel Sant Angelo desde donde se ve Roma en 360 grados.Allí mismo puedes comer en su restaurante al aire libre y disfrutar de Roma desde las alturas, mereció la pena.

Llega la tarde y será el momento de admirar desde la Via Conciliazione de la Plaza san Pedro con 284 columnas, la Basílica de san Pedro con la Piedad de Miguel Ángel y los museos vaticanos.



Y lo que menos me gusta, que llegue el último día. Tuvimos el rato de la mañana del miércoles para apurar algo ya que el avión salía por la tarde.

Así que nos quedamos no muy lejos de la estación de Termini viendo la Iglesia de san Pietro in vincoli donde está el increíble Moisés de Miguel Ángel. Después llegamos a la Iglesia de Santa María la Mayor en una plaza repleta de palomas. Comimos algo rápido y emprendimos el camino de vuelta. 


Volveremos! 


(No me importa que utilices estas fotos nuestras siempre que nombres la procedencia, gracias!)



                 
                




























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